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miércoles, 9 de marzo de 2016

HUGH GLASS (Cap.3)


Pese al lamentable estado en que quedó Glass tras el ataque de la osa el mayor Henry dispuso todo para que se le atendiera, se le cosieron las heridas y se hicieron vendajes con largas tiras de camisas lo mejor que se pudo. Después de valorar la situación mandó cortar unas ramas para hacer una camilla y llevar al herido entre varios hombres, debido a lo abrupto del terreno era la opción más aconsejable, pero llevar a un hombre en ese estado durante varios días a travé de un monte virgen y arbolado sin caminos acondicionados, cualquiera que fuera la distancia, era demasiado doloroso y les estaba llevando demasiado tiempo en un peligroso territorio en el que transitaban continuamente bandas de indios hostiles que en cualquier momento les podrían sorprender, lo que hacía que entre los hombres fuera aumentando la inquietud. Marchaban procurando seguir el cauce del río Grand para no perderse, ya que era la única ruta conocida por ellos en aquella zona al pie de las Montañas Rocosas, apenas aún explorada entonces por los pioneros, hasta que llegaron a un poblado bosque que tenía una cauce alimentado por un manantial, era el final del tercer día de marcha y era un buen sitio para acampar. Henry se veía enfrentado a dudas evidentes, pensó que podría perder a todos los hombres tratando de prolongar la vida de uno que ya estaba prácticamente muerto.





Mapa del recorrido de Glass hasta Fort Kiowa




Glass había perdió el conocimiento y Henry estaba ya convencido de que no sobreviviría a las heridas. Se cuenta que pidió dos voluntarios entre los hombres ofreciéndoles además unos bonos extras que pagaría la Rocky Mountain como compensación a quienes quedaran con Glass hasta que muriera, para luego enterrarlo. Finalmente Bridger y Fitzgerald aceptaron y el resto de la expedición siguió en dirección al Yellowstone. Pero después de algunos días de espera al lado del herido y viendo que Glass no moría, Fitzgerald convenció a Bridger de que cuanto más siguieran prolongando el marchar detrás de sus compañeros menos posibilidades tendrían de sobrevivir y más expuestos estarían a un posible ataque de los indios, y aunque habían comenzando a cavar su tumba, después de coger sus pertenencias y entre ellas su cuchillo y su rifle con el que se quedó Fitzgerald, se fueron y lo dejaron en la camilla al lado del manantial.



Las Montañas Rocosas




Mención especial requiere el rifle de Glass, según se cuenta un "Angstadt" estilo "Bucks Co" fabricado por Jacob Angstadt en Kutztown, Pennsylvania y uno de los mejores rifles de la época, una auténtica pieza de artesanía que todo el mundo admiraba por su belleza y eficacia. La familia Angstadt de fabricantes de armas fue una famosa dinastía del condado de Berks, compuesta por diez artesanos que hicieron fusiles durante más de 100 años. Hubicados principalmente en Maxatawny, Greenwich, y los municipios a lo largo del pantano y la zona de Kutztown la familia estaba compuesta por: 1 de Adán. - 1740 -1812 1ra Pedro Angstadt. - 1738 - 1782 Peter Angstadt II - 1763 -1815 José Angstadt - 1765 - Jacob Angstadt - 1783 -1843 José Angstadt II - 1817-1872 Abraham Angstadt - 1784-1868 Peter Angstadt III - 1807-1870 Adam Angstadt II - 1821-1888 Aunque cada uno de los fabricantes de los Angstadt tenía su propio estilo, se pueden encontrar similitudes entre la mayoría de los rifles Angstadt y son fácilmente identificados después de su estudio. El bello y eficaz rifle de Glass y al que este tenía un cariño especial, podía valer perfectamente más del doble de lo que entonces costaba un buen caballo, no sería para nada extraño que entre los motivos que impulsaron a Glass a buscar a quienes le dejaron abandonado, además de por este hecho que indudablemente impulsaba su afán de venganza, estuviera también el recuperar su especial y más apreciada pertenencia, su rifle.





Un rifle "Angstadt" de la época de Hugh Glass fabricado
 por la prestigiosa familia de armeros 




Cuando Bridger y Fitzgerald alcanzaron a sus compañeros días después informaron a Henry de que habían tenido que irse al verse amenazados por un ataque de indios Arikaras y que Glass había muerto pese a que ellos no tenían certeza de este hecho. Y es que muy al contrario y según se sabe, a pesar de sus heridas, Glass recuperó la conciencia para encontrarse abandonado en tierras de lo que hoy es Dakota del Sur, sin armas ni equipo, con tremendos dolores a consecuencia de sus múltiples heridas, su pierna rota y sus heridas infectadas, y a más de 200 millas (320 km) del punto más cercano, el Fuerte Kiowa, en Missouri, aunque afortunadamente para él todavía estaban finalizando los últimos días del verano y las primeras nieves del invierno al menos tardarían un par de meses aún en aparecer. 

  
Indios Lakota



En uno de los más memorables viajes de supervivencia que se han conocido, Glass curó su propia pierna, envuelta con los vendajes que le habían puesto sus amigos encima de la herida que le ocasionó el oso, y comenzó a arrastrarse. Para evitar la gangrena, Glass puso sobre sus heridas una podredumbre de restos y dejó que los gusanos comieran la carne muerta. Decidió que seguir el río Grand sería demasiado peligroso a causa de la hostilidad de los indios y siguió por tierra hacia el Sur, hacia el río Cheyenne (marchaba en dirección opuesta al grupo de Henry y hacia donde iban Bridger y Fitzgerald), llevándole seis semanas alcanzarlo. Glass sobrevivió comiendo mayormente bayas silvestres y raíces, aunque también capturó una serpiente y en una ocasión incluso fue capaz de espantar dos lobos que comían un joven bisonte y así pudo comer carne. Al llegar al río Cheyenne, hizo una rudimentaria balsa y descendió por el río usando como referencia el prominente hito paisajístico de Thunder Butte. Era principios de octubre y las primeras heladas comenzaban a hacer las noches muy frías cuando por entonces alcanzó el río Missouri, siendo ayudado por indios Lakota, quienes le ayudaron con las heridas de la espalda que le había hecho la osa y le dejaron una pequeña canoa para continuar su viaje. A mediados de octubre de 1823, Hugh Glass entró renqueante en Fort Kiowa, tras haber recorrido más de 300 kilómetros. Después de recuperarse en buena medida, Glass se proponía continuar su búsqueda de Bridger y de Fitzgerald para vengarse, aquello aún no había terminado... 
Continuará.



Autor Ramiro Mieres "Cuchillo de Lobo"
 

miércoles, 24 de febrero de 2016

HUGH GLASS (Cap.2)




En 1822 el general William Henry Ashley y su socio Andrew Henry, fundadores de la la Rocky Mountain Fur Company, organizaron la famosa expedición conocida posteriormente como "Los cien de Ashley". Pusieron un anuncio en la «Missouri Gazette and Public Adviser» de San Luis, el conocido anuncio, insertado por el general William Henry Ashley y su socio Andrew Henry, era una llamada a:
" ... jóvenes emprendedores... para ascender el río Misuri hasta su fuente, donde serán empleados por uno, dos o tres años."
Entre los cien muchachos seleccionados se hallaban buena parte de los personajes que protagonizarían las legendarias hazañas de los hombres de la montaña que se ensalzaría después en la cultura popular estadounidense, y además de Glass, participaron en esa empresa otros destacados hombres de frontera como Jim Beckwourth, Thomas Fitzpatrick, David Jackson, John Fitzgerald, los cuatro hermanos Sublette, Jim Bridger, Kit Carson y Jedediah Smith, aunque Glass era lo bastante viejo en comparación con la mayoría de sus compañeros, sobre los 40 años por entonces, como para poder ser el padre de algunos hombres jóvenes como Jim Bridger, que aún empezaba su segundo año como cazador y tenía entorno a los 18 años de edad. Fue por tanto normal que desde el principio del viaje, Glass se mostrara como un experimentado explorador y cazador, siendo una de sus principales funciones el conseguir sustento para sus compañeros de expedición.

   
HUGH GLASS
Recreación aproximada del aspecto que por entonces tendría Hugh Glass



Uno de los grandes obstáculos que tenía la buena marcha de la empresa para la Rocky Mountain Fur Company y sus hombres en su propósito de introducirse ampliamente en el negocio de pieles proveyéndose en la región de las Montañas Rocosas, es que en su camino se encontraban algunas tribus indias del Norte de Missouri, que aún eran hostiles hacia los colonos, entre estas destacaban particularmente los Arikaras quienes al principio opusieron una gran resistencia a la colonización blanca. Los Arikaras, también conocidos como Sahnish o Ree, poblaban el curso superior del río Misuri, entre el río Cheyenne (Dakota del Sur) y Fort Berthold (Dakota del Norte). De costumbres más bien sedentarias, vivían en ciudades semipermanentes en casas cubiertas de tierra y eran considerados expertos cultivadores de maíz, calabaza, frijol y tabaco, aunque también cazaban uapitíes, ciervos, búfalos y con la piel de las nutrias acostumbraban a hacer gorros que era una prenda habitual en su indumentaria. La ubicación de sus pueblos fue un punto de referencia para el trueque, allí llegaban caballos del sur y armas desde el noreste, y el comercio se convirtió de este modo en algo habitual en su modo de vida y este era el principal punto en el que se basaba el plan de negocio de Henry, en respuesta a una ley de julio 1822 que prohibía la venta de alcohol a los indígenas, puesto que antes de ella, el comercio de pieles se había basado en que las tribus trampeaban y obtenían las pieles, que luego eran llevadas a los puestos de comercio en los que, cada vez con mayor frecuencia, los nativos ingerían licor, tanto como un medio real de intercambio como con el fin de que fueran dóciles y pudiesen ser engañados fácilmente.

  
 Carta de Hugh Glass escrita para la familia de John Gardiner muerto en uno de los ataques de los Arikaras

Carta de Hugh Glass escrita para la familia de John Gardiner muerto en uno de los ataques de los Arikaras

Fue en el transcurso de estas relaciones comerciales con los Arikara y estando acampados junto al río no muy lejos de uno de sus poblados, cuando la expedición comandada por Ashley y de la que formaba parte Glass, tuvo uno de los incidentes más sangrientos con ellos y que les depararía funestas consecuencias en el futuro a los nativos. Aunque Ashley había sido advertido por algún colaborador de la tribu de que algunos de los guerreros del pueblo planeaban atacarles, decidió hacer caso omiso de las advertencias y continuar los intercambios comerciales. Durante la noche, algunos guerreros Arikara se deslizaron a bordo del barco de Ashley y trataron de entrar en su camarote, aunque fueron expulsados sin conseguir su propósito. Pero otro de los hombres de Ashley, Aaron Stephens había desaparecido, siendo posteriormente informado por su compañero Edward Rose de que le habían dado muerte en la aldea. Aunque mediante un colaborador Arikara se intentó recuperar el cuerpo por medio de un trueque pagando el precio de un caballo, este regresó sin el cuerpo argumentando que el infortunado estaba descuartizado y era imposible reunir todas sus partes para completarlo. En ese momento cuando amanecía los guerreros Arikara finalmente les lanzaron un ataque frontal y aunque Ashley ordenó huir a bordo de los barcos más cercanos que estaban en la orilla para descender raudos el Missouri fuera del alcance de los indios, ya era demasiado tarde para algunos de los hombres y antes de que pudieran escapar todos, ya tenían numerosas bajas, al menos 14 hombres muertos y 11 heridos de los que al menos tres fallecerían posteriormente a causa de las graves heridas sufridas. Cuando consiguieron reagruparse después de la huida, enterraron los cuerpos de aquellos que recuperaron, y Hugh Glass, que había sido asimismo herido en una pierna, escribió una carta a la familia de John Gardiner, uno de los muertos en el enfrentamiento:
Querido señor:
Mi deber doloroso es anunciarle la muerte de su hijo acontecida a manos de una tribu de nativos el 2 de junio muy temprano por la mañana. Vivió poco tiempo después de que le dispararon y me pidió que le informara de su triste destino. Lo trajimos a la nave cuando él murió. El señor Smith, un joven de nuestra compañía, se encargo de hacer la oración poderosa que nos conmovió mucho. Estoy convencido de que John murió en paz. Su cuerpo lo enterramos, junto al de otros compañeros, cerca de nuestro campamento y marcamos su tumba. Sus cosas se las enviaremos a usted. Los salvajes son enormemente traicioneros. Intercambiamos con ellos como amigos, pero después de gran tempestad de lluvia y truenos vinieron a nosotros antes de la luz y muchos fueron heridos. A mi me dispararon en la pierna. Ashley está obligado a permanecer en estos lugares hasta que los traidores sean castigados con razón.
Hugh Glass

 
indios arikara

Indios Arikara danzando


Así mismo, Ashley informó por correo a Fort Atkinson del enfrentamiento con los Arikara. El suceso fue también detalladamente contado en los periódicos en St. Louis y se demandó una operación de castigo contra los Arikara y a la par reabrir el comercio a lo largo del río Missouri. Por entonces el oficial al mando en Fort Atkinson era el coronel Henry Leavenworth, quien inmediatamente organizó la operación y comandó a 230 oficiales y soldados del Sexto de Infantería de EE.UU. hacia los pueblos Arikara. Este fue la primera misión que el Ejército de Estados Unidos realizó contra las tribus al oeste del Mississippi. Los soldados se embarcaron a lo largo del Missouri viajando en barcos. Hugh Glass todavía convaleciente de su encuentro con los Arikara, no participó en la operación de castigo. Una vez las tropas en destino, a lo largo de un día y medio de escaramuzas, y ataques usando casi en su totalidad la munición de dos cañones y un mortero, Leavenworth pidió un alto el fuego para pactar con los Arikara, pese a que sus oficiales pedían asaltar el pueblo. Esto desagradó ó a muchos de los soldados que eran partidarios de exterminarlos. Los Arikara aceptaron las condiciones del coronel y abandonaron sus aldeas durante la noche, y Leavenworth, dando por cumplida la misión, ordenó a sus tropas volver a Fort Atkinson. Una vez el ejército se marchó, algunos de los empleados de la Missouri Fur Company, compañía rival en la zona de la Rocky Mountain Fur Company, comenzaron a prender fuego a la aldea. Así los Arikara pasaron a ser un pueblo nómada. Además de la guerra, una epidemia de viruela en 1831 les redujo notablemente.

  
Hugh Glass sculpture by John Lopez en Hugh Glass Park

Hugh Glass sculpture by John Lopez en Hugh Glass Park

Posteriormente, Glass viajó con un grupo de 13 hombres para relevar a los comerciantes de Fort Henry, en la desembocadura del río Yellowstone. La expedición, dirigida por Andrew Henry, tenía previsto remontar el río Misuri hasta el valle del río Grand, en la actual Dakota del Sur, y seguir después a través del valle del río Yellowstone, y en agosto de 1823, mientras exploraba cerca de las fuentes del río Grand, en el actual condado de Perkins, Glass fue sorprendido por una osa grizzly con sus dos cachorros, y antes de que pudiera disparar su fusil, la osa le atacó y le derribó al suelo. Glass se levantó, aunque el animal le atacó con sus zarpas una y otra vez mientras él se defendía con su cuchillo, consiguiendo finalmente matar a la osa con la ayuda de dos de sus compañeros, Fitzgerald y Bridger, pero quedando gravemente herido e impedido para caminar. El aspecto de Glass era penoso, cuero cabelludo, cara y pecho cortados por tremendos zarpazos, su mano, hombros y espalda mordidos, una pierna rota, y algún borbotón de sangre escapando por su garganta desgarrada... Cuando el resto de hombres llegaron al lugar y lo vieron, todos dieron por hecho que no tenía ninguna esperanza de vida y en breve moriría, pero lo que ninguno podía sospechar entonces es que "el viejo" como era llamado Glass por sus compañeros en una mezcla de afecto y respeto, sería también esta vez de forma increíble capaz de esquivar a la muerte.
Continuará...



Autor Ramiro Mieres "Cuchillo de Lobo"
 

jueves, 11 de febrero de 2016

HUGH GLASS



Seguimos nuestro camino con los pioneros en "La Conquista del Oeste" con otra de las grandes y míticas figuras de aquellos años, Hugh Glass (c.1780-1833), como vemos coincidente en tiempo con Daniel Boone, aunque en la segunda parte de la vida de este, puesto que Glass nació cuando Boone ya contaba con 46 años. La gran diferencia en este aspecto, es que como vimos (en esta serie sobre los pioneros), Boone murió pese a su azarosa vida a la sorprendente edad de 86 años y Glass como veremos lo hace con 53. La realidad es que no era frecuente que estos valientes y desafiantes hombres que se enfrentaban a mil peligros pudieran llegar a morir ancianos y "tranquilos" en una cama, lo normal como en el caso que nos ocupa, es que acabaran "muriendo con las botas puestas".
Se considera que nuestro protagonista nació en la zona de Filadelfia, actual estado de Pennsylvania, de origen irlandés o escoces (sino ambas cosas), aunque en honor a la verdad no es algo del todo aclarado en su historia que tiene algunos puntos oscuros en este aspecto donde una vez más se mezclan la realidad y las leyendas. En este sentido se cuenta que en los primeros años tuvo algunas experiencias como hombre de la mar, y que cuando contaba 35 años entre el 1817 y 1820, fue marinero o comandante de un navio estadounidense que fue capturado por el famoso pirata francés, Jean Lafitte. Cuando el temible pirata Lafitte finalmente abordó su nave y él y su tripulación fueron reducidos, se le dió la opción a Glass de unirse a ellos o morir. Y Glass que no estaba todavía por la labor de decir adios definitivamente, eligió la piratería y participó de ese modo de vida durante al menos un año en la colonia de Campeachy, sita en la isla de Galveston y que posteriormente formaría parte del estado de Texas.




hugh glass


El puerto de Campeachy por aquél entonces estaba en territorio de los por entonces temidos indios Karankawa, desgraciadamente hoy día extintos (también llamados karankawan, carancahua, clamcoëhs y en su lengua, auia) y de quienes se decía eran caníbales. En 1768, un sacerdote español escribió un relato de las ceremonias rituales karankawa. Él retrató a los karankawa como que creían que el consumo de la carne del cautivo transferiría el poder y la fuerza a los que lo consumen. Los nativos ataban al prisionero en una estaca. Mientras bailan a su alrededor, cortaban un trozo de carne y lo asaban en frente de la víctima en una fogata preparada. Entonces ellos la devoraban. Sin embargo, Álvar Núñez Cabeza de Vaca, un conquistador español que vivió entre los karankawa durante varios años en la década de 1530 no hizo mención de canibalismo. Por el contrario, Cabeza de Vaca reconoció que él y sus compañeros si se habían comido a sus propios muertos para mantenerse con vida después del naufragio en la bahía de Galveston. Los Karankawa (o posiblemente los atakapan) se sorprendieron con el canibalismo español, que les resultaba repugnante. La mayoría del canibalismo descrito fue tomado de segunda o tercera mano, por los que muchos de los declaradores no lo vieron por si mismos. Algunos autores han sugerido que se confundió a los Karankawa con los atakapa (atakapan o attakapan) tribus de la costa del Golfo, cuyas tierras se extendían desde la bahía de Galveston hasta el Bayou Teche y la bahía Vermilion, en Louisiana. Las personas atakapan eran conocidas por sus tatuajes en el cuerpo y el canibalismo por lo menos en algunas de sus sub-tribus. Entre el grupo de tribus que formaban el pueblo Karankawa (con un dialecto y una cultura similar) estaban los capoques (cocos), kohanis, kopanes, kronks y tribus carancaquacas, y habitaron la costa del golfo de Texas desde la bahía de Galveston, en la actual área del Gran Houston, hasta la bahía de Corpus Christi. Los Karankawa desempeñaron un papel fundamental en la temprana historia de Texas, pero finalmente la exposición a las nuevas enfermedades infecciosas, la pérdida de control sobre su territorio, el conflicto con los europeos recién llegados, y la guerra los llevó a la extinción antes de 1860.


Tribu Karankawa
Tribu Karankawa


Por si todo esto fuera poco para Glass, la zona también estaba rodeado de aguas turbias donde los caimanes y las serpientes venenosas acechaban, y era casi imposible escapar. Así que parece ser que Glass no disfrutó demasiado la experiencia de ser un temible pirata, además de que se le consideraba por sus conocidos un hombre temeroso de Dios y no eran de su agrado los crueles asesinatos que se cometían a diario. Finalmente Glass y otro de sus compañeros piratas consiguieron escapar y marcharon hacia el norte llegando a las llanuras centrales de norteamérica, donde fueron capturados por una banda de indios Skidi, los llamados Lobos Pawnee, cuya práctica consistía en ofrecer un sacrificio humano para conseguir la fertilidad de la tierra y así abundantes cultivos, práctica de la que había entrado a formar parte de modo poco conveniente para él.



Indio Pawnee
Indio Pawnee



Cuando Glass daba por hecho que esta vez si había llegado su hora, y dos de los indios se le acercaron comenzando a desnudarlo para el ritual de sacrificio y estando ya el jefe de la tribu listo para perforar su piel con una primera astilla, Glass sacó rápidamente de su ropa un paquete de bermellón, algo que era muy preciado por aquella tribu. Glass le dio el paquete al jefe, quien convencido de que era una señal de los dioses ordenó con gran respeto y afecto hacia él que lo dejaran vivir, además de aceptarlo y pasando a ser uno más como miembro de la tribu. Hugh Glass vivió como Pawnee durante varios años y en esa nueva forma de vida en la que también tuvo por esposa una mujer india, conoció que diferentes plantas e insectos eran comestibles, cultivó la tierra, e incluso formó parte de las luchas para defender dicha tribu. Todo ello sería un inestimable aprendizaje del modo de vida en un entorno natural y salvaje cuando dejando la tribu Pawnee se unió posteriormente al comercio de los tramperos de pieles, pero eso y lo que como consecuencia de su posterior vida fue una de las más grandes aventuras de la historia del "Salvaje Oeste", lo continuaremos viendo en el próximo capítulo.

Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

martes, 12 de enero de 2016

DANIEL BOONE (Cap.4 y final)


La Guerra de Independencia contra Inglaterra proseguía y Boone se unió a la invasión del condado de Ohio encabezada por el general George Rogers Clark en agosto de 1780 que les enfrentó a los Shawnee que seguían realizando incursiones contra los asentamientos americanos en Kentucky, con la esperanza de prevenir nuevos ataques. Con 1.050 hombres se adentraron en el valle del río Miami, cruzando el río de Ohio en lo que hoy en día es Cincinnati. El ejército quemó cinco pueblos Shawnee, incluidos el Antiguo Chillicothe, a lo largo del río Little Miami y también la tienda de Loramie, un puesto comercial británico, en lo que hoy es el condado de Shelby, Ohio. Los Shawnees retrocedieron ante el ejército de Clark, pero la batalla más importante entre los dos lados se produjo el 8 de agosto de 1780, cerca de lo que hoy es Springfield, Ohio. Conocida como la Batalla de Piqua o Batalla de Pekowee o Pekowi, ambas partes sufrieron bajas significativas. Pero pese al exitoso ataque de Clark, no se redujeron las tensiones entre los pioneros y los indios de las tierras de Ohio.


batalla de tippecanoe
Batalla de Tippecanoe


En octubre, otro trágico suceso tuvo lugar, mientras cazaba con su hermano Ned, sufrieron un ataque de los Shawnee en el que murió Ned. Creyendo los Shawnee que el muerto era Daniel, decapitaron el cadáver y se llevaron la cabeza como trofeo. En noviembre de aquel 1780 Boone fue nombrado teniente de la milicia del condado de Fayette y, en abril de 1781, representante en la Asamblea General de Virginia. Al viajar a Richmond para ocupar su escaño, tropas británicas le capturaron cerca de Charlottesville y puesto en libertad condicional días después, regresó a Kentucky.
Por entonces, con la ayuda de la guarnición británica en Fort Detroit, indios americanos del norte del río Ohio redoblaron sus esfuerzos para expulsar a los colonos rebeldes norteamericanos de Virginia occidental (ahora Kentucky y Virginia Oeste). En julio de 1782, tuvo lugar una reunión en las aldeas Shawnee cercanas a la cabecera del río Mad en Ohio, con Shawnees, Delawares, Mingos, Wyandots, Miamis, Ottawas, Ojibwas y Potawatomis como asistentes. Como resultado, 150 rangers británicos al mando del capitán William Caldwell (de los Rangers de Butler) y unos 1.100 guerreros indios supervisados por los leales de Pennsylvania Alexander McKee, Simon Girty y Mateo Elliott, se dispusieron a atacar Wheeling, en la parte alta del río Ohio. Esta fue una de las mayores fuerzas reunida por los leales a la corona británica y los indios contra asentamientos americanos rebeldes durante la guerra. Sin embargo, finalmente la expedición fue suspendida, cuando los exploradores informaron que el líder rebelde George Rogers Clark, a quien los indios temían más que a ningún otro comandante rebelde, estaba a punto de invadir Ohio desde Kentucky.


American Revolution



Pero en agosto de 1782, siendo ya Boone sheriff del condado de Fayette, se vió envuelto a su pesar y contra su voluntad, con como veremos nefastas consecuencias personales en la la que fue una de las últimas batallas de la Guerra de Independencia, la conocida como batalla de Blue Licks que tuvo lugar diez meses después de la famosa rendición en Yorktown del oficial del ejército británico y administrador colonial Lord Cornwallis, que había supuesto el fin de la guerra en el este, y se desarrolló en una colina al lado del río Licking en lo que hoy es el Condado de Robertson en Kentucky y era entonces el condado de Kentucky en Virginia.
El capitán William Caldwell y unos 50 leales, apoyados por 300 indios, cruzaron el río Ohio en Kentucky. Ellos pretendían destruir en un ataque sorpresa el asentamiento de la estación de Bryan, pero los colonos rebeldes los descubrieron y se refugiaron dentro de su empalizada. La fuerza de Caldwell y de McKee puso cerco a la estación de Bryan el 15 de agosto de 1782, matando a todos los animales de granja de los colonos rebeldes y destruyendo sus cultivos, pero se retiró después de dos días cuando se enteraron de que una unidad rebelde de milicianos de Kentucky estaban en camino. Caldwell había perdido 5 indios y 2 resultaron heridos durante su breve asedio. La milicia rebelde llegó a la estación de Bryan el 18 de agosto, estaba formada por unos 47 hombres del condado de Fayette y otros 135 desde el condado de Lincoln. El oficial de más alto rango, el coronel John Todd del condado de Fayette, estaba al mando. Ayudándole fueron como oficiales Stephen Trigg (Condado de Lincoln) y Daniel Boone (Condado de Fayette). Benjamin Logan, coronel de la milicia de Lincoln, estaba recogiendo más hombres y aún no habían llegado.
Los milicianos rebeldes se debatían entre perseguir a los leales a la corona británica de inmediato, para evitar que se escaparan, o entre esperar la llegada de los refuerzos del Coronel Logan. Daniel Boone quería esperar a Logan y sus tropas que estaban a tan sólo un día de distancia, pero el Major Hugh McGary instó a Boone para perseguir a los indios. McGary convenció a los demás, diciéndoles que serían unos cobardes si no perseguían a los indios y a los leales a la corona británica. Boone se vio así obligado a ir tras ellos. Salieron entonces a caballo sobre una antigua pista de búfalos antes de acampar al atardecer, se calculaba que tenían unas 40 millas (60 km) de ventaja sobre ellos.




En la mañana del 19 de agosto, Boone y los rebeldes llegaron al río Licking, cerca de un manantial conocido como el Blue Licks. Unos exploradores indios les habían visto venir desde el otro lado del río. Detrás de los exploradores había una colina alrededor de la cual el río hacía un bucle. El comandante Todd convocó un consejo y le pidió a Daniel Boone, sin duda el hombre de frontera y pionero con más experiencia, su opinión sobre lo que pensaba de aquella situación. Boone dijo que en él había ido creciendo cada vez más la sospecha por la forma en que los indios se comportaban, y sentía que los indios les estaban tratando de llevar a una emboscada.


Indios Shawnee
Shawnees


Hugh McGary, ansioso por demostrar que no era un cobarde, instó a un ataque inmediato. Cuando nadie escuchaba, montó en su caballo y comenzó a vadear el río gritando: "Los que no sean cobardes, que me sigan." Los hombres siguieron inmediatamente a McGary y Boone comentó: "Todos los hombres estamos siendo sacrificados", y cruzó el río tras ellos.
La mayoría de los hombres desmontaron y formaron una línea de batalla de varias filas de profundidad. Avanzaron hacia la colina, con Todd y McGary en el centro, Trigg a la derecha y Boone a la izquierda. Como Boone había sospechado, la fuerza de Caldwell estaba esperando en el otro lado, oculta en los barrancos. Cuando los rebeldes llegaron a la cumbre, los indios abrieron fuego a quemarropa con una precisión devastadora. Después de sólo cinco minutos, el centro y la derecha de la línea de los rebeldes retrocedieron. Sólo los hombres de Boone a la izquierda lograron empujar hacia adelante. Los líderes, Todd y Trigg, blancos fáciles a caballo, fueron muertos a tiros.
Los rebeldes comenzaron entonces a huir por la colina, luchando mano a mano con otros indios que les habían flanqueado. McGary cabalgó hasta la compañía de Boone donde este ahora estaba rodeado. Boone ordenó a sus hombres que se retiraran, cogió un caballo ya sin jinete y ordenó a su hijo Israel de 23 años de edad que lo montara. Luego se volvió a buscar un caballo para sí mismo, pero Israel cayó al suelo de repente con un disparó que le atravesó el cuello. Boone se dio cuenta de que su hijo había muerto, montó en el caballo y se unió en la retirada.

George Rogers Clark

George Rogers Clark

A pesar de que no había tomado parte en la batalla, George Rogers Clark, como alto comandante rebelde, fue ampliamente condenado en Kentucky por permitir que la fuerza de leales a la corona e indios cruzara el río e infligiera el desastre de Blue Licks. En respuesta, Clark lanzó un ataque de represalia a través del río Ohio, en noviembre de 1782. Su fuerza consistía de más de 1.000 hombres, entre ellos Benjamin Logan y Daniel Boone. Destruyeron cinco aldeas deshabitadas Shawnee en el gran río de Miami en la última gran ofensiva de la revolución americana, ya no más batallas tuvieron lugar, ya que los Shawnees se negaron a ponerse en pie de guerra y se replegaron a sus aldeas en el río Mad.

Boone se convirtió en toda una celebridad nacional cuando, coincidiendo con su quincuagésimo cumpleaños en 1784, el historiador John Filson publicó su obra The Discovery, Settlement and present State of Kentucky, que incluía una viva crónica de sus aventuras. Finalizada la guerra en 1786, Boone se reinstaló en Maysville, Kentucky, y al año siguiente fue elegido representante del condado de Bourbon en la asamblea estatal de Virginia, y a la vez que regentaba una cantina, trabajó como explorador, tratante de caballos y especulador en tierras, inicialmente con buenos resultados económicos. Pero, pese a que la guerra había acabado, las hostilidades fronterizas con los indios del norte del río Ohio pronto resurgieron. En septiembre de 1786, Boone tomó parte en una expedición militar dirigida por Benjamin Logan y, de vuelta a Maysville, ayudó a negociar una tregua y un intercambio de prisioneros. Por la época, comenzó a sufrir de nuevo graves problemas económicos a causa de las fuertes deudas de sus negocios de especulador inmobiliario y, en 1788, se marchó río Ohio arriba a Point Pleasant, hoy Virginia Occidental, donde residiría hasta 1798. Frustrado por los problemas legales derivados de sus reclamaciones de tierras en Kentucky, en 1799, Boone se trasladó a Saint Louis, hoy en Missouri pero por entonces aún parte de la Louisiana española. Allí, el gobernador español le nombró síndico y comandante militar del distrito de Femme Osage, empleos en los que sirvió hasta 1804, cuando Missouri pasó a formar parte de los Estados Unidos. Pero, dado que los derechos inmobiliarios obtenidos por Boone del gobernador español habían sido en gran parte verbales, una vez más vio cómo no se le reconocían oficialmente. Tras numerosas batallas, esta vez legales, solo lo conseguiría en 1814 un año después de la muerte de su esposa Rebecca. Vendió entonces la mayor parte de sus nuevas propiedades para poder saldar por fin sus antiguas deudas de Kentucky. Los últimos años de su azarosa vida los pasó en Missouri, habitualmente acompañado de sus hijos y nietos, y muriendo el 26 de septiembre de 1820, tras una corta enfermedad.


Daniel Boone
Daniel Boone
   

A pesar de ser mal conocida su biografía real, Boone sigue siendo una de las grandes figuras de la historia de Estados Unidos. Ya fue una leyenda en vida, pero su fama se acrecentó aún más tras su muerte, siendo constante protagonista de numerosas obras literarias y películas. Sus aventuras, reales y legendarias, tuvieron mucha influencia en la creación del arquetipo del héroe del Oeste y es recordado como el pionero por excelencia, aunque las leyendas populares a menudo han oscurecido los detalles auténticos y no menos interesantes, de su vida. Como él mismo afirmó en 1813, “lo único que he querido y he reclamado siempre es un lugar donde un hombre pueda hacer cosquillas a la tierra con una azada y ella le sonría con una pródiga cosecha; donde pueda cazar y vivir sin dificultades”. Pero esa modesta ambición, en un continente envuelto por entonces en constantes y convulsos cambios, dio lugar a una vida llena de aventuras y desventuras que pronto hizo de él la figura mítica en que se convertiría para siempre. Sin duda, en términos históricos, Daniel Boone contribuyó de forma notoria a la Conquista del Oeste, abriendo nuevos caminos para que sus compatriotas se extendiesen en su afán colonizador por ese "nuevo mundo" que por entonces aún estaba en su mayor parte por explorar y descubrir para los nuevos colonos y pioneros.

Autor: Ramiro Mieres "Cuchillo de lobo"

lunes, 14 de diciembre de 2015

DANIEL BOONE (Cap.3)



En el anterior episodio y corriendo el año de 1776 con apenas 200 colonos permaneciendo en Kentucky a consecuencia de los ataques indios que aprovechaban la lucha por la indepencia de estos con el Imperio británico, decíamos que ocurrió el que puede ser el más destacado de los percances de la vida de Daniel y sus allegados, cuando en julio una de sus hijas, Jemima, y otras dos adolescentes fueron capturadas por los Shawnis llevándolas al norte a sus poblados de Ohio. Boone entonces organizó inmediatamente una partida de rescate con un grupo de hombres de Boonesboro y salieron en rauda persecución de aquellos indios que se llevaban en contra de su voluntad a las chicas.


 Persiguiéndolos sin tregua pudieron alcanzarlos dos días después, y mediante una emboscada las rescataron a la par que se deshicieron de sus captores. Este hecho que se convirtió en la hazaña más famosa de la ya por entonces azarosa vida de Boone, aún lo haría con el tiempo más famososo si cabe puesto que el escritor James fenimore Cooper lo usaría como argumento principal de su famosa novela histórica "El último de los mohicanos" y que se publicó por primera vez en 1826, siendo esta llevada posteriormente al cine en numerosas ocasiones, siendo la última de ellas en 1992 protagonizada por Daniel Day-Lewis y dirigida por Michael Mann, si bien en honor a la verdad habría que decir que en esta ocasión en una adaptación bastante libre. 

Indio Shawnee
  

En abril de 1777 otra partida de indios Shawnis atacó nuevamente Boonesboro y Boone fue herido en un tobillo. Mientras este aún permanecía convaleciente los Shawnis continuaron con su asedio dando lugar a que comenzaran a escasear peligrosamente las provisiones en el poblado.



 En enero del nuevo año Boone organizó una partida que condujo hasta los yacimientos de sal del río Licking y en febero mientras se encontraban aún en la zona y el estaba cazando para aprovisionar a la expedición fue capturado nuevamente por los Shawnis. Pero aún no había llegado la hora de este testarudo pionero y aventurero, y cinco meses después consiguió escapar de sus captores cubriendo a caballo y a pie en cinco días los 250 kilómetros que había hasta su ciudad pudiendo avisar a sus vecinos de Boonesboro de que los indios preparaban el asalto final, si bien encontrándose con las sorpresas de que su mujer lo había dado por muerto y había retornado con sus hijos a Carolina del Norte, y de que incluso algunos de sus conciudadanos desconfiaban de él pensando que se había vendido a los indios. Pero el una vez más demostró su fidelidad y valor dirigiendo eficazmente la defensa de la ciudad que aguantó victoriosamente el asedio de los Shawnis durante diez días. 



Con todo y eso acabado el asalto fue sometido a una corte marcial por sus conciudadanos, aunque finalmente se le declaró libre de toda sospecha y culpa. Tras traer a su familia de vuelta a Boonesboro en otoño de 1779 trabajó en localizar nuevos asentamientos a aquellos colonos que se lo solicitaban. Por esos días los títulos de propiedad concedidos por la Transylvania Company de Pennsylvania habían sido invalidados al crear de forma oficial las autoridades de Virginia el condado de Kentucky, teniendo los colonos que presentar de nuevo sus reclamaciones por las tierras pertinentes. En 1780, sumando unos 20.000 dólares en efectivo de varios colonos viajó a Williamsburg para comprar los certificados de propiedad, pero mientras dormía en una posada se los robaron. Ante este inoportuno suceso hubo algunos colonos que lo perdonaron, no así otros que le reclamaron la devolución de las cantidades que les pertenecían. Boone resolvió aceptar, aunque le llevaría algunos años poder pagar esas deudas. Y con este desafortunado hecho de sus correrías ponemos fin a este tercer capítulo, quedándonos ya para el siguiente el cuarto y último de esta serie, saludos.



Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

lunes, 23 de noviembre de 2015

DANIEL BOONE (Cap.2)





En el anterior capítulo vimos que Daniel Boone En mayo de 1769 se había unido a su viejo amigo John Finley en la expedición de caza liderada por este que recorrería durante un par de años las tierras de Kentucky y que en diciembre fueron apresados junto a sus compañeros por los indios Shawnis para quienes aquellas tierras eran una zona tradicional de caza. Estos finalmente después de quitarles todas las pieles que habían conseguido cazando les pusieron en libertad no sin advertirles de que no volvieran por allí. Sin embargo haciendo caso omiso de las advertencias Boone siguió sus correrías de exploración y caza en los terriotios de Kentucky y Tennessee, siendo entonces cuando dio a conocer la luego conocida como Wilderness Road, que atravesaba los Apalaches através del desfiladero de Cumberland y fundó en su salida occidental Fort Boonesboro, una de las primeras colonias asentadas al Oeste de los Apalaches. Por este paso antes de finalizar el siglo XVIII se adentrarían más de 200.000 colonos rumbo al Oeste, aunque no fue para nada sencillo y como veremos para llegar a esto antes habrían de solucionarse no pocos problemas.


  
Camino Salvaje
En 1773 trató de establecerse definitivamente como había planeado en Kenctucky, pero en el transcurso del viaje un ataque de los indios tuvo como resultado la muerte de su hijo mayor James, decidiendo regresar a Pennsylvania y presentándose voluntario al verano siguiente para advertir a los topógrafos que trabajaban en Kenctucky del próximo inicio de una nueva campaña de hostilidades indias. En apenas dos meses cabalgó 1.300 kilómetros para tratar de convencer a todos aquellos que aún permanecían en la región para que la abandonasen y a su regreso participó destacadamente en la defensa victoriosa de las colonias del río Clinch, llegando al grado de capitán de la milicia por aclamación popular. Hay que tener en cuenta que en 1768 la Corona Británica y los iroqueses firmaron el Tratado de Fort Stanwix de 1768, por el que los iroqueses cedían las tierras del actual Kentucky, sobre las que no tenían la exclusividad, ya que también constituían terrenos de caza para los cherokee, en el norte, y los shawnee, en el sur. En consecuencia, cuando los colonos empezaron a irrumpir en la zona se desató la resistencia de los pueblos nativoamericanos, hasta derivar en la Guerra de Dunmore de 1774, que enfrentó principalmente a los shawnee y a la Colonia y Dominio de Virginia. La derrota de los shawnee se tradujo en el cese de sus reclamaciones sobre la zona.

  
Guerra de Dunmore


En 1775 Boone entró como agente de la Transylvania Company de Pennsylvania, que trataba de establecer una nueva colonia en el territorio de Kentucky y por fin pudo fijar su residencia en Boonesboro con su familia y otros 30 colonos. En marzo de 1775, Richard Henderson, juez de Carolina del Norte (y fundador de la compañía junto con otros ocho prominentes personajes), se reunió con 1200 cheroquis, entre los que se encontraban algunos de sus líderes, como Attacullaculla, Oconostota, y Dragging Canoe, en Sycamore Shoals (actualmente Elizabethton en Tennessee nororiental), en el río Watauga donde firmó el Tratado de Sycamore Shoals o Tratado de Watauga. Por dicho Tratado, se compraron 18.000.000 de acres (unos 72.000 km2) por 50.000 dólares de Virginia (3,6 centavos por acre) entre el río Cumberland, los montes Cumberland, el río Kentucky y el río Ohio.
Pese a la adquisición de tierras ya efectuada, el proyecto de Colonia se enfrentaba a numerosos problemas, los Cheroquis, aunque eran la tribu más fuerte, no tenían la capacidad reconocida por la Corona británica ni exclusiva legal para disponer de las tierras. Los shawnee, pese a abandonar sus derechos después de la Guerra de Dunmore, mantenían otros derechos reconocidos por la Corona británica sobre la zona. La adquisición de tierras y el establecimiento de colonos contravenía la Línea de Proclamación de 1763, lo que jurídicamente convertía las propiedades en ilegales. Y los territorios adquiridos contravenían las Cartas de Concesión Colonial de Carolina del Norte y Virginia, cuyas tierras se demarcaban “de mar a mar”.

   
Shawnee

A pesar de la oposiciones de diverso signo se continuó con el proyecto de erigir la nueva colonia, aunque los límites territoriales concernidos son un tanto vagos y variables,ya que se sumaron nuevas adquisiciones, el núcleo territorial del proyecto estaba incluido entre los ríos Kentucky, Ohío, Holston y Cumberland, una enorme área de cerca de 80.000 km2.
Inmediatamente a la adquisición, el 10 de marzo de 1775, Richard Henderson, despachó a Daniel Boone con treinta y cinco leñadores para abrir una ruta hasta el río Kentucky, que se denominó el Camino Salvaje (Wilderness Road), y que el 24 de marzo de 1775 había sido abierta hasta sólo 25 km. del río Kentucky, cuando fueron atacados por los Shawnee. Sin embargo, la ruta fue finalmente abierta y afluyeron un considerable número de colonos, inicialmente en el asentamiento de Boonesboro (cerca de la actual Lexington, Kentucky), y después por el resto de la zona, destacando Harrodsburg. Varios de los asentamientos se anexaron al Condado de Kentucky, no reconociendo la autoridad de Boonesboro, capital de Transilvania.

  

Iniciada la Guerra de Independencia estadounidense (19 de abril de 1775), el asentamiento sufrió numerosos ataques indios que tratando de aprovechar el conflicto intentaban recuperar territorios perdidos, como consecuencia a finales de la primavera de 1776 apenas 200 colonos permanecían en Kentucky. Fue por esa época cuando ocurrió otro desafortunado hecho y sin duda el más destacado de los percances de la vida de Daniel y sus allegados, cuando en julio una de sus hijas, Jemima, y otras dos adolescentes fueron capturadas por los shawnis llevándolas al norte a sus poblados de Ohio, suceso que ha dado incluso pie a una de las más grandes y emotiva película de la historia de la Conquista del Oeste, pero de eso hablaremos en el próximo capítulo.


Autor: Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

domingo, 8 de noviembre de 2015

DANIEL BOONE (Cap.1)


Daniel nació en Birdsboro, Pensilvania, el 2 de noviembre de 1734, sus padres se llamaban Squire Boone (1696-1765) y Sarah Jarman Morgan (1700-1777). Su padre nacio en Inglaterra en el seno de una familia cuáquera ("Quaker" en español se conoce como «cuáquero». La Sociedad Religiosa de los Amigos, generalmente conocida como los cuáqueros o amigos, es una comunidad religiosa disidente fundada en Inglaterra por George Fox (1624–1691). Se extendieron en Estados Unidos por las actividades de William Penn, especialmente en el estado de Pensilvania. No tienen un credo oficial, y los cuáqueros pueden llegar tener creencias diversas, en diferentes países y a escala nacional. A pesar de eso, son considerados una de las iglesias históricamente pacifistas.) y emigró a la colonia británica de Pensilvania en 1713. Fue el sexto hijo de once hermanos, y aunque sabía leer y escribir apenas fue a la escuela, hay quien cuenta que oficialmente habría sido educado para ser granjero, herrero y tejedor, pero lo cierto es que su infancia fue la perfecta preparación para quien estaba destinado a ser un destacado hombre de frontera, un intrépido explorador de lugares desconocidos por el hombre blanco.

   



Recibió su primer arma a la edad de 13 años y pronto destacó como cazador, aunque la tradición popular exageraría muchas de sus correrías. Cuenta la leyenda que estando cierto día en el bosque de caza con sus amigos fueron sorprendidos por un puma y que todos los niños salieron corriendo menos él, que con gran sangre fría apuntó con su pequeña carabina, consiguiendo matar a la fiera de un certero disparo en el corazón cuando esta ya iniciaba su ataque hacia el pequeño cazador.
En 1747 el hermano de Daniel, Israel, se casó con Mary S. Wharton, que no era cuáquera. Los padres de ellos habían dado el consentimiento, y siguió de acuerdo aún cuando la comunidad del lugar les pidió el arrepentimiento. Ante la presión de sus vecinos cuáqueros Squire Boone y su familia dejaron Pensilvania en 1750, y se establecieron en el Valle del río Yadkin, en lo que hoy es el condado de Davie de Carolina del Norte.
A los 20 años Daniel combatió en el ejército colonial británico durante la guerra franco-india de 1754 a 1763 donde se luchaba por el control de los territorios más allá de los montes Apalaches y a los 22 (1755) fue conductor de carretas en la expedición del general Braddock que fracasó estrepitosamente en desalojar del territorio de Ohio a los franceses en la batalla de Monongahela (9 de julio 1755) donde los británicos habían enviado una fuerza de 2000 soldados permanentes y milicia colonial para capturar Fort Duquesne, ubicado en la confluencia de los ríos Allegheny y Monongahela, en lo que hoy es el centro de Pittsburgh. Después de una ardua marcha por el norte de Virginia y el este de Maryland, Braddock giró al norte hacia Pensilvania. El 9 de julio, Braddock y una columna de 1300 hombres cruzaron el río Monongahela y comenzaron a dirigirse en dirección al fuerte, que quedaba a unas diez millas (16 kilómetros) río abajo. Fueron atacados por un pequeño destacamento de soldados franceses y varios cientos de indígenas aliados, entre ellos los Ottawas, los Miamis, los Hurones, los Delawares, los Shawnees y los Iroqueses. Los británicos sufrieron una derrota catastrófica: murieron unos 500 soldados, entre ellos el propio Braddock, y más de 450 resultaron heridos. Entre los supervivientes además del propio Daniel estaba el coronel George Washington, ayudante de Braddock y comandante del regimiento de Virginia.

   

 

Allí conoció a John Finley, otro cazador que había recorrido el oeste de Kentucky y cuyas historias despertaron aún más si cabe el afán aventurero del joven Daniel. Aunque aún no había llegado el momento para que persiguiera sus sueños de explorador ya que hubo de retornar para colaborar en la granja familiar y contrajo matrimonio con Rebecca Bryan con quien llegaría a tener 10 hijos. Pero la vida seguiría sin ser fácil para Boone, en 1759 Yadkin fue atacado por los indios Cheroquis y muchos de los colonos, incluyendo él y su familia, decidieron mudarse al condado de Culpepper, en Virginia. Tres años después regresó a carolina del Norte, al mismo valle Yadkin y sirvió en la milicia de aquel territorio durante la guerra, para una vez finalizada esta trabajar durante largo tiempo como cazador profesional hasta que debido al aumento de la población en el valle, la caza comenzó a escasear, provocándole graves problemas económicos al ver reducidos sus ingresos y viéndose obligado a tener que vender sus tierras ante las deudas contraídas. 



Preparó entonces su marcha buscando un futuro más prometedor hacia La Florida, ya territorio británico tras el fin de la guerra, y compró terrenos en la colonia de Pensacola, encontrándose a su vuelta a Virginia para recoger a su familia con que su mujer se negara a ir a vivir a las nuevas tierras. Entonces se adentró con su familia en una zona más remota del mismo valle Yadkin y comenzando a cazar en terriotorios más al Oeste por las montañas Blue Ridge en Tennessee. En mayo de 1769 se unió a su viejo amigo John Finley para participar en la expedición de caza liderada por este que recorrería durante un par de años las tierras de Kentucky, encontrándose con un verdadero paraíso de infinitos y verdes prados ideales para el asentamiento de colonos y en los que se prometió a sí mismo que algún día se asentaría allí con su familia. Pero en diciembre fue apresado junto a sus compañeros por los indios Shawnis...

Continuará.
Autor: Ramiro Mieres "Cuchillo de Lobo"

miércoles, 21 de octubre de 2015

Introducción





Hacia mediados del siglo XVIII, la llegada de emigrantes del Viejo Continente a las "Trece Colonias de Nueva Inglaterra" en América, fue aumentando intensamente. Irlandeses, alemanes y escandinavos pobres engrosaron el aluvión de recién llegados a aquel Nuevo Mundo, una tierra de oportunidades, un escenario idóneo para empezar una nueva vida. Aquellas gentes emprendían el difícil y peligroso viaje a América por muchos motivos: busqueda de aventuras, riquezas o libertad en muchos sentidos (incluso religiosa como la historia del nacimiento de alguno de los estados nos muestra), aunque la gran mayoría buscaba sobre todo escapar de la pobreza. Muy pocos de ellos habrían podido aspirar en la vieja Europa a ser propietarios de tierras. Pero allí la tierra parecía estar disponible en abundancia para todo aquel que quisiera tomarla y aceptara los riesgos que ello suponía.





Esa multitud de personas fue superpoblando aquellas prósperas colonias y pronto se sintió atraída por un virgen y prometedor Oeste a explorar, dirigiendo su mirada hacia él y lo que entonces se conoció como "La Frontera", y es que después de talar los árboles y retirar los matorrales, los colonizadores se encontraban a veces con suelos casi estériles. Muchas zonas de la Nueva Inglaterra interior y algunas regiones de Nueva York, New Jersey y Penssylvania contaban con suelos poco productivos, inviernos duros y cortas temporadas de cultivos. En esas condiciones, la agricultura resultó difícil y desalentadora para los pioneros. Tras años de esfuerzo, algunos malvendieron sus granjas o las abandonaron y emigraron hacia el Oeste en busca de tierras más fértiles.




  
Pero esta expansión encontró su primer obstáculo orográfico importante hacia 1760: la cordillera de los Apalaches, que se extiende del noreste al suroeste, casi en paralelo al litoral atlántico. En sus estribaciones, los colonos descubrieron además que la mayoría de los ríos que les hubieran permitido penetrar en el territorio eran impracticables debido a sus rápidos y sus saltos, viéndose momentáneamente frenados. Esto propiciaría que aparecieran los importantes y decisivos "hombres de leyenda", esos pocos e intrépidos hombres que se aventuraron en abrir nuevas rutas, como es el caso del primero y más importante pionero y explorador que surgió en esos momentos, Daniel Boone, que al frente de una partida de taladores en 1775 abrió una nueva senda, la Wilderness Road, a través de la boscosa brecha del desfiladero Cumberland, un pasaje natural de los Apalaches. Ese camino, que a partir de 1795 pudo ser transitado por carretas, permitió que los colonos, con sus mulas, caballos y reses, se fueran filtrando para poblar las fértiles tierras de lo que luego sería los estados de Kentucky y Tennessee. 




Pero, ¿quién fue Daniel Boone (1734-1820)? Pues eso es lo que seguidamente veremos, la vida y hazañas del primer gran pionero de la historia de la conquista del Oeste.


Autor: Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

domingo, 11 de octubre de 2015

Presentación - Pioneros

No cabe duda que entre los temas relacionados con el Western lo tocante a los pioneros es algo que despierta en muchos de nosotros sentimientos de pasión y emociones de admiración, particularmente en lo tocante a estos hombres y mujeres que en muchos casos forzados por las circunstancias, se vieron obligados a exponer sus vidas en unas tierras para ellos absolutamente desconocidas y que en muchos casos además resultaron ser treméndamente hostiles con ellos hasta el punto de que muchos de ellos acabarían perdiendo la vida. “La Conquista del Oeste” guarda por ello en su apariencia un romanticismo y una belleza salvaje que aún despierta la imaginación de muchos de nosotros al rememorar lo que fueron aquellos tiempos lejanos, pero no tanto como para que escapen por completo a nuestro conocimiento algunos de los detalles fundamentales que envolvieron aquellas para nada aburridas vidas que tuvieron aquellos a quienes les tocó vivir aquellos tiempos y abrir camino en esos para ellos aún indómitos territorios.





Y de eso me voy a ocupar en esta sección colaborando con las expediciones y biografías de los más importantes y famosos personajes que allí surgieron y los hechos que entorno a sus andanzas tuvieron lugar, personajes por citar ahora algunos como Daniel Boone, Davy Crockett o Hugh Glass, que han llenado cientos de páginas, pero que como es natural por aquí pueden no ser tan conocidos. Espero que lo disfrutéis tanto como yo escribiéndolo para vosotros, saludos.



Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"